lunes, 3 de julio de 2017

REFLEXIÓN I





Se despierta el sol, me siento mal, me siento bien.


Un huracán se apega a mi cama y de esta no me deja salir, mientras caen gotas de cariño sobre mi frágil, suave y dolorosa piel. Tu roce me duele, me contagia. 


Este catarro no es más que tu magia.

Días pasando y el huracán persiste, todo el desastre lo erradicó en mi piel y en mi cama.


La luna se come al sol, mientras tú besas mi piel.

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